La tendencia a levantarse temprano, el que coloquialmente diríamos ‘ser una persona de mañanas’, está relacionado con la herencia genética recibida de los neandertales. Esta es la conclusión a que ha llegado un equipo de investigadores que, en un artículo publicado en ‘Genome Biology and Evolution’, afirman que algunas variantes provenientes de esta especie muy próxima a los humanos podrían predisponer a tener un reloj biológico más rápido que ‘el original’ de los ‘Homo sapiens’.
Una adaptación a las estaciones del norte de Europa y Asia
El reloj biológico humano está influenciado por factores como por ejemplo las normas sociales y culturales, además de la genética. Sin embargo, el estudio apunta que es muy posible que los neandertales, que vivieron durando miles de años en latitudes altas, estuvieran adaptados a las variaciones estacionales de la duración del día. Los ‘Homo sapiens’, en cambio, aparecidos en la África, cerca del ecuador, no tenían esta necesidad porque evolucionaron en una zona donde los días duran siempre más o menos el mismo.

La adaptación de los neandertales, pero, acabó pasando a los humanos primitivos a través de las hibridaciones que hubo entre las dos especies antes de que, hace aproximadamente 40.000 años, los neandertales desaparecieran. Y desde entonces hasta ahora, el hecho de tener o no estas variantes genéticas podría haber determinado, cuando menos en parte, si cada cual de nosotros es más una persona ‘diurna’ o ‘nocturna’.
Un hecho conocido en otras especies
Este tipo de adaptaciones, de hecho, son suficientes conocidas y se han observado en otras especies que viven en rangos de latitudes muy grandes. En estos casos, es habitual que los ciclos circadianos estén adaptados a las diferencias del ciclo del día y la noche. Sabiendo esto, los investigadores analizaron el ADN de los humanos, los neandertales y los denisovanos, comparando los genes que se sabe que influencian los ritmos circadianos, e identificaron varias diferencias.

Los genes neandertales influencian la conducta humana
Con esta información, los científicos examinaron los datos del UK Biobank, que contiene información genética y de salud de centenares de miles de personas del Reino Unido. Enseguida se dieron cuenta que, efectivamente, el ADN neandertal que continúa presente en algunos humanos tiene efectos importantes también en el reloj biológico, aumentando la propensión a ser una persona ‘de mañanas’. Otra de las herencias recibidas de estos parientes próximos y que se suma a las que, durante los últimos años, se han ido descubriendo.



