Un equipo de investigadores liderados por la empresa norteamericana eGenesis ha anunciado que han conseguido que un mono sobreviva durante dos años después de un trasplante de riñón en que se le colocó un riñón de cerdo que había sido modificado genéticamente para evitar el rechazo. Este adelanto, que han presentado en un artículo en la revista ‘Nature’, puede ser una pasa importando en este campo de la medicina y, incluso, abrir la puerta a que se hagan pruebas parecidas en humanos bien pronto.
Un gran problema global
Centenares de miles de personas en todo el mundo son a listas de espera de trasplantes de riñón porque uno o los dos de estos órganos los han fallado. De hecho, entre un 8% y un 16% de la población mundial tiene problemas de riñones, y son responsables de la muerte de más de 250.000 personas anuales, muchas de las cuales estaban esperando, precisamente, que hubiera un donante viable para ellos.
La diálisis, que puede eliminar residuos de la sangre, es una opción temporal, puesto que no llega nunca a sustituir el trabajo de un riñón sano y aproximadamente la mitad de las personas que se someten mueren antes de cinco años si no se los ha trasplantado un organ nuevo. Ante la carencia de suficientes riñones humanos, pues, la investigación se ha fijado en los cerdos, como ha pasado con otros órganos, y ahora vemos los resultados de el experimento más grande que se ha hecho nunca en este campo.

Los órganos de cerdo, una opción que podría ser viable
Los órganos de cerdo son relativamente parecidos a los humanos y, por la velocidad de reproducción de estos animales, podrían ser una fuente viable. En este ensayo, los cerdos fueron modificados genéticamente para que sus riñones pudieran ser trasplantados reduciendo al máximo el riesgo de rechazo.
Si en trasplantes entre humanos los receptores tienen que tomar inmunosupresores toda la vida, hasta ahora los trasplantes de cerdo a primate requerían muchísimos más, prous como por no hacer viable reproducirlo en humanos. Este estudio, pero, muestra que las modificaciones genéticas han sido bastante efectivas como para reducir la necesidad de estos fármacos a un nivel que, en humanos, se consideraría tolerable. Y además, está claro, han conseguido el que se considera supervivencia a largo plazo.
Los investigadores trasplantaron riñones además de 20 monos, algunos provenientes de cerdos modificados genéticamente y otros que no. Jefe de los que recibió riñones sin modificado sobrevivió más de 50 días, mientras que los otros vivieron mucho más. En concreto, cinco vivieron más de un año y otro vivió más de dos, y mientras tanto el riñón trasplantado hizo el mismo trabajo que habrían hecho sus riñones originales.

Un campo que avanza rápidamente
Los autores de este adelanto ahora quieren conseguir la autorización para empezar los ensayo clínicos en humanos. Así, se sumarían a operaciones pioneras como la que, el 2022, llevó a trasplantar el corazón de un cerdo modificado genéticamente a un hombre que se encontraba en fase terminal por una enfermedad cardíaca. Si bien murió al cabo de dos meses, la investigación posterior confirmó que había estado a causa de un virus que ya era presente en el corazón en el momento de trasplantarlo, y no por rechazo.


