Un nuevo estudio alerta de que bajo las aguas del Pacífico un peligro crece y amenaza a los Estados Unidos de América. Donde las placas tectónicas de Juan de Fuca y América del Norte se encuentran, los científicos han detectado que podría producirse un megaterremoto de gran magnitud que podría desencadenar un megatsunami con olas de hasta 300 metros de altura.
Las previsiones hechas por los investigadores de la Universidad de Virginia Tech y publicadas en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) señalan un escenario totalmente devastador en el cual las olas engullirían completamente la costa oeste de los Estados Unidos y casi borrarían del mapa a los estados de Washington, Oregón y el norte de California. Los equipos de investigación señalan que las capas de sedimentos marinos analizadas muestran evidencia de al menos 19 eventos similares en los últimos 10,000 años y que el último habría sucedido en el año 1700, cuando las olas llegaron hasta Japón, y advierten que sería provocado por un megaterremoto de 9.0 en la escala de Richter. A pesar de esto, los investigadores no pueden predecir con exactitud cuándo ocurrirá esta catástrofe y piden que las administraciones se preparen, ya que no importará cuándo pase el desastre, sino cuán preparado esté el país.

Una amenaza a gran escala
Este megatsunami no solo tendría una implicación directa a escala local en cuanto al impacto de este fenómeno catastrófico, sino que también tendría un impacto drástico en el funcionamiento de los Estados Unidos, ya que el megatsunami provocaría graves daños en las principales ciudades portuarias y potencias económicas tanto de comercio como en cuanto a hub de oficinas del Oeste americano, un hecho que acabaría provocando que se cambiaran las rutas comerciales, las economías regionales y desestabilizarían la economía.

