El análisis de la pierna fosilizada de un homínido que vivió hace 1,45 millones de años ha revelado indicios que, entre nuestros parientes evolutivos antiguos, se podría haber practicado el canibalismo. En un artículo publicado a ‘Scientific repuertos’, los investigadores dudan de si el hallazgo apunta directamente en este sentido, puesto que se han detectado los ejemplos más antiguos de incisiones en restos de homínidos hechas con herramientas de piedra y que son compatibles con el despiece. La verdad, pero, es que es difícil de determinar.
Una sorpresa mientras se buscaban depredadores
Los investigadores examinaron las marcas del hueso durante un estudio de fósiles guardados al Museo Nacional de Nairobi, a Kenia. El objetivo inicial era ver qué depredadores cazaban y se comían los antiguos homínidos, pero en este caso las marcas no parecía que correspondieran a zarpas ni a dientes sino a herramientas de piedra. Es por eso que las incisiones fueron analizadas y comparadas con marcas que se sabe que fueron hechas con herramientas y también con dientes otros animales.
Si dos de ellas sí que podían ser compatibles con el mordisco de un grande felino, nuevo más eran mucho más parecidos a las causadas por una herramienta de piedra. Las marcas eran alrededor del punto donde el blando de la pierna se engancha al hueso, cosa que sería coherente si se quiso retirar la carne. Si esto fue una acción puntual por hambre o un ritual de algún tipo, incluyera o no el consumo de la carne, continúa siendo un misterio.

Por un lado, cortar el blando de la pierna de un cadáver es posible que fuera un recurso de emergencia ante la carencia de alimento, a pesar de que el hecho que no se disponga del resto del cuerpo no permite saber si también se le aplicó el mismo tratamiento. Por otro lado, haber cortado este trozo de carne tampoco indica necesariamente canibalismo por necesidad, puesto que incluso podría haber estado en una época donde la práctica complementaba la alimentación, un ritual después de derrotar un enemigo… las posibilidades son muchas.
Los misterios son muchos
Todavía hay, además, otra duda muy importante. El contexto original del fósil es desconocido, puesto que fue encontrado después de que la erosión de los sedimentos lo descubriera en el norte de Kenia. No se ha podido determinar con claridad a qué especie pertenecía, con los principales candidatos siente el ‘Homo erectus’, el ‘Homo habilis’ o lo ‘Paranthropus boisei’. Además, está claro, tampoco se puede saber si quién dejó las marcas al hueso fue un individuo de la misma especie o de otra.

