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Els insultos pueden ser muy beneficiosos para la salud

Los insultos, palabrotas o palabras gruesas forman parte del día a día de los humanos. Su utilización, cada vez más frecuente, podría tener un impacto destacado sobre la salud; y sería un impacto extremadamente positivo. Según un nuevo estudio publicado por la Asociación Americana de Psicología (APA) el uso de este lenguaje grosero o malsonante puede ser mucho más que un ‘descanso emocional’, sino que también puede convertirse en un impulso para la capacidad física de los humanos.

En total, los investigadores realizaron dos experimentos con 129 participantes voluntarios que debían someterse a una ligera prueba física -los participantes debían levantarse soportando el peso corporal con las manos contra el asiento de la silla durante el máximo tiempo posible- mientras cada dos segundos soltaban una palabrota o palabra neutra. Los resultados del estudio mostraron que aquellas personas que usaban palabrotas veían cómo su capacidad física aumentaba y podían aguantar su propio peso más tiempo que aquellos participantes que solo utilizaban una palabra neutra. «Los experimentos evaluaron posibles mediadores relacionados con la desinhibición del estado, incluido el flujo psicológico, la distracción, el humor y la autoconfianza. Ambos experimentos replicaron la ventaja de decir palabrotas, mostrando mejoras significativas en el rendimiento en la condición de decir palabrotas», señalan los investigadores.

La liberación, la clave para aumentar la fuerza física

Los autores del estudio destacan que los datos del experimento muestran que aquellas personas que utilizaban palabrotas aumentaban su capacidad física y a través del estudio de variables como el estado de ánimo, la autoconfianza y el «estado de flujo» (la inmersión total en una actividad) estas personas ganaban confianza y se distraían notablemente menos, un hecho que supone que el estado de desinhibición o liberación era la clave que activaban las palabras malsonantes. «Decir palabrotas funciona como una técnica sencilla, económica y ampliamente accesible para contrarrestar rápidamente la tendencia a la represión», señalan los investigadores.

De hecho, los investigadores destacan que la utilización de las palabrotas o las palabras malsonantes podría tener una gran cantidad de utilizaciones más allá de las connotaciones expuestas en el estudio respecto al ejercicio físico, ya que los investigadores proponen que «el mecanismo subyacente se generalizará a otras situaciones en las que el éxito depende de superar la indecisión. Repetir una mala palabra en momentos clave, especialmente cuando las personas se sienten desafiadas o fuera de su zona de confort, puede servir como una herramienta estratégica».

«Los experimentos evaluaron posibles mediadores relacionados con la desinhibición del estado, incluido el flujo psicológico, la distracción, el humor y la autoconfianza | Pixabay

En este aspecto, los autores del estudio destacan que el uso de palabrotas supone una liberación que actúa como ‘puerta’ para que las personas no repriman sus emociones. «Nuestros hallazgos sugieren que el uso de malas palabras, una forma de lenguaje simple y ampliamente accesible, puede ayudar a contrarrestar la tendencia a la reserva. De esta manera, empodera a las personas para alcanzar su máximo potencial y, en última instancia, para lograr un éxito más elevado», sentencian.

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