El Boletín de la Junta de Ciencia y Seguridad de los Científicos Atómicos (SASB) ha publicado la actualización anual del ‘Doomsday clock’, también conocido como ‘reloj del día del fin del mundo‘ señala que solo 85 segundos separan a la humanidad de la medianoche -un eufemismo que marca el fin del mundo-. Este reloj indica, mediante la distancia respecto a la medianoche, cuán cerca está la humanidad del día del juicio final. Un cálculo hipotético que un grupo de científicos entre los que estaban Albert Einstein y el padre de la bomba atómica, J. Robert Oppenheimer, desarrollaron para analizar la situación geopolítica y el rumbo de los humanos en 1947.
La presidenta y CEO del Boletín de Científicos Atómicos, Alexandra Bell, alerta que «el mensaje del ‘Doomsday clock’ no puede ser más claro. Los riesgos catastróficos van en aumento, la cooperación va en declive y nos estamos quedando sin tiempo. El cambio es necesario y posible, pero la comunidad global debe exigir una acción rápida de sus líderes».
¿Por qué la humanidad está cerca del fin del mundo?
Los científicos señalan que las crecientes amenazas de armas nucleares, tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial (IA), múltiples preocupaciones de seguridad biológica y la continua crisis climática hacen que el fin del mundo se haya acercado 4 segundos respecto del 2025 (cuando el reloj marcaba que quedaban 89 segundos para la medianoche).
Los miembros del SASB alertan que ya hace un año que desde el comité avisan de la proximidad de un desastre mundial. De hecho, critican que respecto al año anterior no ha habido un cambio a mejor, sino que «Rusia, China, Estados Unidos y otros países importantes se han vuelto cada vez más agresivos, adversarios y nacionalistas. Los entendimientos globales difíciles están colapsando, acelerando una gran competencia de poder entre los ganadores y socavando la cooperación internacional crítica para reducir los riesgos de la guerra nuclear, el cambio climático, el abuso de la biotecnología, la potencial amenaza de la inteligencia artificial y otros peligros apocalípticos».
De hecho, los científicos cargan contra los liderazgos internacionales, a los cuales señalan que se han vuelto «complacientes e indiferentes, adoptando en muchos casos retórica y políticas que aceleran en lugar de mitigar estos riesgos existenciales», un motivo que consideran que expresa «un fracaso de liderazgo» y que hace que el reloj del fin del mundo se sitúe más cerca que nunca.
