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El abandono de los polluelos reduce drásticamente su supervivencia

El mundo animal tiene paralelismos muy marcados con el mundo humano. Uno de estos paralelismos es la importancia que supone el cuidado por parte de los padres en los polluelos, concretamente en el gorrión chillón (Petronia petronia). Un nuevo estudio internacional elaborado por investigadores de la Universidad de Ren (Estados Unidos) y la Universidad Complutense de Madrid (España) ha podido observar la importancia del papel que juegan los padres en las primeras etapas de la vida de los polluelos y, por este motivo, el abandono supone un perjuicio para la supervivencia de los pequeños pájaros. El estudio se ha centrado en el análisis de los gorriones chillones, unos pájaros que combinan el cuidado biparental (macho y hembra cuidan al polluelo) como el uniparental (el macho ha volado del nido y el cuidado lo hace la hembra) en la ciudad de Segovia.

Los investigadores señalan que en su estudio han podido comprobar que los machos eran más propensos a abandonar a sus parejas al principio de la temporada de cría, cuando el éxito de eclosión era bajo, un abandono que tiene unas consecuencias directas para el polluelo y que causa que las posibilidades de que las crías de la pareja de gorriones caigan un 30% cuando el padre del polluelo se marcha del nido.

«Nuestros resultados arrojan luz sobre los mecanismos y las consecuencias reproductivas de las múltiples estrategias de cuidado parental dentro de las poblaciones. Mediante el monitoreo minucioso de los nidos y la documentación de las decisiones conductuales de los padres, pudimos cuantificar los costos reproductivos de la deserción de la pareja y demostrar que, además de la supervivencia de la descendencia, la fisiología de la descendencia puede contribuir a los costos asociados con las decisiones parentales sobre si abandonar el nido y cuándo hacerlo», señalan los autores del estudio.

En el estudio se monitorearon durante dos años (2021 y 2022) 41 nidos de gorriones chillones en los cuales en total había 189 polluelos. Los investigadores pudieron observar que en el 58% de los nidos los polluelos fueron cuidados por ambos progenitores mientras que en el 42% de los nidos el macho abandonó el nido a mediados del período de alimentación (entre los días 0 y 14).

El macho abandonaba el nido sin obedecer un patrón, ya que no estaba relacionado con cuándo se hacía la puesta de los huevos, el tamaño de esta o la cría | Pixabay
El macho abandonaba el nido sin obedecer un patrón, ya que no estaba relacionado con cuándo se hacía la puesta de los huevos, el tamaño de esta o la cría | Pixabay

La madre hace un sobreesfuerzo para compensar la marcha del padre

Una de las cosas que más destacan los autores del estudio es que las hembras que han sufrido este abandono por parte de su pareja y se han de hacer cargo de la supervivencia del polluelo tienen que realizar un sobreesfuerzo para poder compensar las funciones que ha dejado vacante el macho con su marcha. A pesar de este sobreesfuerzo, los investigadores señalan que la hembra no es capaz de poder compensar la ausencia del padre y los polluelos de esta familia uniparental son más pequeños y muestran signos más elevados de corticosterona (hormona relacionada con el estrés) y más estrés oxidativo en los primeros días de vida.

Uno de los otros aspectos que señalan los investigadores es que el macho abandonaba el nido sin obedecer un patrón, ya que no estaba relacionado con cuándo se hacía la puesta de los huevos, el tamaño de esta o la cría, un hecho que los investigadores destacan porque el abandono podría venir motivado por otros factores como el éxito reproductivo de la temporada.

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