Cataluña ha vivido una semana muy marcada por las fuertes lluvias y vientos provocados por la tormenta que ha atravesado el país y que ha causado graves destrozos. El temporal Harry ha generado serios problemas, incluidos los dos descarrilamientos -uno de ellos mortal- en el servicio de Rodalies– y también ha causado estragos en el patrimonio histórico del país. Concretamente en Ullastret, en el Baix Empordà, se encuentra el yacimiento de la antigua ciudad ibérica de Ullastret, un yacimiento de gran valor que ha visto cómo la llegada del temporal ha causado el derrumbe de un tramo de diez metros de la muralla del ‘oppidum de los ‘cabezas enclavadas’’. Según han señalado los técnicos en declaraciones recogidas por la ACN, la afectación se sitúa en la parte de la muralla que se encuentra entre la primera y segunda torre, una parte de la muralla que fue restaurada entre los años 50 y 60.
La primera hipótesis con la que trabajan los técnicos es que la combinación de las lluvias intensas provocadas por el temporal Harry y la saturación del terreno habrían causado el derrumbe de esta joya histórica. Desde la Generalitat, los servicios territoriales del Departamento de Cultura en Girona ya han iniciado la evaluación detallada de los daños provocados por este derrumbe y más tarde se acordarán las medidas que se deben tomar para poder garantizar la seguridad y preservación del conjunto arqueológico. Además, la afectación a la muralla ha provocado que las visitas al yacimiento queden suspendidas hasta nuevo aviso.

Ciudad ibérica de Ullastret, el oppidum de los ‘cabezas enclavadas’
En el Puig de Sant Andreu se encuentra la ciudad ibérica de Ullastret, también llamada el oppidum de los ‘cabezas enclavadas’. Esta ciudad amurallada era la capital de los pueblos indiketes y suponía un enclave comercial para los griegos desde Empúries. En el año 2012 se descubrieron hasta 15 cráneos humanos de los cuales dos estaban enclavados, un ritual de origen celta en el cual se exhibía la cabeza del enemigo como trofeo de guerra y motivo por el cual recibió el sobrenombre de el oppidum de los ‘cabezas enclavadas’.
