La ocupación romana (iniciada en el 218 a.C.) y la posterior romanización de la península Ibérica por parte de los romanos fue una de las épocas más gloriosas de Roma y en las cuales las poblaciones de la península experimentaron un crecimiento más elevado social, económica y militarmente. Ahora, las obras de prolongación del metro de Málaga han desenterrado del olvido una necrópolis romana que data de entre el siglo II y IV, años después de terminar la romanización y las guerras púnicas en la península.
Los técnicos del Metro estaban excavando en la calle Hilera de la ciudad andaluza cuando toparon con los restos de esta necrópolis Romana del Alto y Bajo Imperial. Los restos se extienden entre la avenida de Andalucía y la calle Hilera y supone un gran descubrimiento, ya que según la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía «no se tenía constancia documental ni referencias históricas» de esta necrópolis.
La necrópolis de Málaga
Los investigadores señalan que se han encontrado un total de 274 enterramientos «en los cuales el tipo de ritual responde a la inhumación, y donde se puede resaltar la presencia de escasos ajuares -el conjunto de objetos que se depositaban junto al difunto-«. Detallan que la gran mayoría de los cuerpos encontrados estaban enterrados en fosas con tégulas horizontales -las losas que se situaban sobre el cuerpo del difunto como cubierta. «Por tipología de enterramientos, se han encontrado tumbas de bastidor tapadas con tégulas; menses con fosa y delimitación realizadas con mortero; tumbas de fosas simples, tumbas con osario, enterramientos perinatales en ánfora completa o seleccionadas, o bien en fosas delimitadas con ladrillos, entre otras tipologías», añaden desde la Junta de Andalucía.
Un descubrimiento que reescribe la historia de la ocupación romana de Málaga
Malaca fue el nombre que recibió la ciudad durante la ocupación romana de la Hispania Ulterior -una de las dos provincias romanas de la primera fase del desembarco romano en Hispania durante la segunda guerra púnica y que comprendía grandes partes de lo que es ahora Andalucía, Gibraltar y una parte de Portugal-. El hallazgo de esta necrópolis aporta una fuente de información muy valiosa sobre la presencia de Roma en el sur de Hispania, ya que hasta ahora los arqueólogos solo tenían identificada la zona del Perchel Norte (uno de los barrios de la ciudad andaluza).
Según los expertos de la Junta de Andalucía el hallazgo de esta necrópolis «abre un nuevo panorama de investigación, y que podría ilustrar la posible existencia de un área suburbana desde la época imperial conectada con la ciudad y, consecuentemente, una vía sepulcral o vía de salida de la ciudad de Málaga».
