Sorpresa mayúscula la que se llevaron dos voluntarios del Departamento de Arqueología de Basilea-Campaña. En medio de una zona boscosa cerca de la localidad suiza de Arisdorf, los voluntarios encontraron dos monedas de oro celtas que datan de mediados del siglo III a.C., un hecho que las convierte en las monedas suizas más antiguas jamás encontradas.
En la zona de Bärenfels, cerca de Arisdorf en 2023 se rescataron 34 monedas de plata celtas que databan de entre los años 80 y 70 a.C. La gran sorpresa se produjo dos años más tarde, en 2025, cuando los dos arqueólogos, Wolfgang Niederberger y Daniel Mona, realizaban una investigación de seguimiento sobre el terreno y se encontraron las dos monedas de oro celtas, una estátera y un cuarto de estátera.
Según informó en un comunicado el Departamento de Arqueología de Basilea-Campaña y el Museo Histórico de Basilea, estas dos valiosas monedas han sido incluidas en la exposición en curso «Hallazgos del Tesoro», donde se exhibirán junto con las 34 monedas de plata que se encontraron en el mismo yacimiento a partir del mes de marzo en una vitrina especial en la Barfüsserkirche (Iglesia de los Descalzos) de Basilea.


Las monedas de oro celtas, un pequeño tesoro
Los expertos señalan que estas monedas no eran objeto de uso cotidiano porque eran demasiado valiosas y solo se empleaban para pagar los salarios militares, servir de obsequios diplomáticos, dotes, u ofrendas a las deidades de la muerte, ya que muchas de estas monedas se encuentran en tumbas o en las proximidades de pantanos y masas de agua; tal como sucede en Suiza, motivo por el cual los miembros del Departamento de Arqueología de Basilea-Campaña plantean la hipótesis de que estas monedas fueran usadas en un ritual funerario sirviendo de ofrenda a los dioses.
