La naturaleza no deja de advertir a los humanos lo peligrosa que llega a ser. A lo largo de la historia, la raza humana ha enfrentado diversas pandemias o enfermedades que han puesto en riesgo su subsistencia, como la gripe española, la peste o la Covid-19. Este martes 7 de enero, las autoridades de los Estados Unidos de América han confirmado la primera muerte humana debido a la gripe aviar en Louisiana. El paciente, un hombre de más de 65 años, había ingresado en el hospital tras detectar que padecía síntomas respiratorios severos y diversas afecciones médicas. El hombre había estado expuesto a aves de corral y aves silvestres y se había contagiado de una mutación del virus de la gripe aviar (H5N1).
En el análisis genético practicado al paciente, los investigadores han podido observar que el virus había mutado cuando ya se había contagiado el hombre, un hecho que señalan podría haber causado que los síntomas del paciente empeoraran y, probablemente, acabó causándole la muerte. Desde el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), analizaron al paciente y señalan que las mutaciones del gen de la hemaglutinina no se encontraron en las muestras de aves del foco del contagio.

Llamado a la tranquilidad
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos piden calma y tranquilidad a la hora de hablar sobre la gripe aviar, ya que el Departamento de Salud de Louisiana asegura que no se ha identificado la transmisión del virus del fallecido a otras personas y no hay pruebas de transmisión comunitaria. A finales de año se habían identificado un total de 66 contagios humanos de la gripe aviar y más de la mitad de estos contagios se habían producido en el estado de California. En todos estos contagios, sin embargo, los síntomas detectados habían sido leves y la mayoría se habían producido en el marco de trabajadores que están expuestos a aves domésticas o explotaciones agrícolas.
Desde el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), no obstante, mantienen los ojos abiertos y señalan que las mutaciones podrían hacer el virus potencialmente más transmisible entre humanos. Las autoridades sanitarias americanas explican que aquellas personas que trabajan con aves, ganado o tienen exposición recreativa y que puedan estar en contacto con aves infectadas o muertas corren un riesgo mayor que el grueso de la población americana, por lo que piden que extremen las precauciones utilizando elementos de protección respiratoria y ocular y guantes.
