Los Agentes Rurales de la Generalitat de Cataluña, junto con el Grupo Especial de Venenos y Antifurtivismo (GEVA) y del Grupo de Apoyo Aéreo (UAS) del cuerpo de Agentes Rurales, han identificado y denunciado a dos cazadores furtivos por haber utilizado redes japonesas para cazar aves fringílidas.
En un comunicado, el cuerpo de Agentes Rurales ha destacado que los denunciados acumulaban varias denuncias previas por conductas similares y durante la intervención los agentes decomisaron hasta cuatro redes y tres reclamos electrónicos. Además, durante la intervención los Agentes Rurales han podido recuperar un total de 26 aves de las cuales ocho ya estaban muertas. «Entre las aves vivas había seis jilgueros, un verdecillo joven, nueve verderones y dos verdecillas comunes, mientras que entre las aves muertas se contabilizaron un verderón, un verdecillo joven, cinco verderones y un pinzón vulgar», detallan en un comunicado. Los furtivos han sido denunciados por un delito contra la fauna mientras que las redes y el resto del material decomisado han quedado a disposición de la Autoridad Judicial.

Los furtivos utilizaban redes prohibidas por el Código Penal
En el comunicado, los Agentes Rurales destacan que las acciones de estos furtivos contravienen la normativa, ya que la utilización de redes japonesas es un arte de captura no selectivo y está totalmente prohibido. «El artículo 336 del Código Penal determina que las redes japonesas son artes de caza ilegales por ser sistemas de caza masiva y no selectiva y su uso es un delito penal contra la flora y la fauna», detallan desde los agentes rurales. Además, recuerdan que la captura y comercio de aves fringílidas también está prohibida y que solo por la tenencia de estos animales las personas deben contar con una autorización excepcional y «deben estar identificados con anillas oficiales de la Generalitat de Cataluña».
