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El nivel socioeconómico, determinante en la adicción al tabaco

El tabaco es una de las grandes industrias mundiales. Su consumo sigue siendo muy popular y no se trata de una droga ilegal. Un nuevo estudio de la Universidad de Oxford alerta que el tabaquismo -el consumo y la adicción al tabaco provocada principalmente por la nicotina- está estrechamente vinculado con el nivel socioeconómico de los fumadores. Las dificultades socioeconómicas son determinantes en el grado de adicción y las posibilidades de dejar el consumo de tabaco.

Los autores del estudio tomaron los datos de una encuesta transversal realizada entre los años 2015 y 2020, en la cual participaron 195.543 personas adultas, y examinaron los vínculos entre los hábitos relacionados con el tabaco y las condiciones socioeconómicas de los participantes –problemas económicos, la ocupación, la situación laboral, el tipo de vivienda, el nivel educativo y los ingresos familiares. El objetivo era observar el grado de adicción y las posibilidades de dejarlo que suponían estas diferencias.

Imagen de archivo de un cenicero lleno de cigarrillos | Pixabay

Más problemas, más tabaco y más enfermedades

Los resultados de la investigación muestran que aquellas personas que presentaban un grado más elevado de desventaja en cuanto al nivel ocupacional, educativo y de ingresos tenían más ganas de fumar, un hecho que se traducía en, posteriormente, un nivel más alto de tabaquismo y con menos oportunidades para dejar la adicción. De hecho, estas diferencias se muestran especialmente en las clases trabajadoras empobrecidas, ya que las personas con trabajos que tienen un estatus menor, unos ingresos familiares inferiores o un bajo nivel educativo tenían menos posibilidades de dejar de fumar en comparación con aquellas personas que pertenecen a grupos con más recursos.

El estudio mostraba que dejar de fumar se convertía en una odisea para aquellas personas que residen en pisos de alquiler, ya que tienen menos probabilidades de abandonar el tabaquismo en comparación con aquellas personas que son propietarias de sus viviendas. La odisea de dejar de fumar también vivía diferencias en aquellas personas que utilizaban los cigarrillos electrónicos como sustituto del tabaco y paso previo a dejar de fumar. De hecho, señalan que el consumo de este tipo de sustitutivos para dejar de fumar era habitual, pero a pesar de poder identificar diferencias en el uso de estos dispositivos según las desventajas sociales de las personas, no pudieron llegar a ninguna conclusión ni establecer patrones porque la diferencia era variable. Uno de los aspectos críticos que exponen los autores de la investigación es que el consumo de tabaco va ligado a un aumento de las enfermedades. Los investigadores utilizaron los datos oficiales del gobierno de Inglaterra sobre la relación entre el tabaquismo y la salud, un hecho que se traduce en la aparición de más enfermedades.

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